
Explosiones y muro fronterizo ponen en riesgo corredor biológico
Ambientalistas advierten que las recientes explosiones y construcción de un muro fronterizo afectan directamente a la flora y fauna de nuestra región, dañando su hábitat e integridad
Ante las recientes explosiones controladas ocurridas en la zona de Rancho Anapra, derivadas de la construcción de un muro fronterizo, colectivos y ambientalistas han alzado la voz sobre los daños que esto implica para el corredor biológico de la región.

El colectivo Sierra de Juárez calificó estos hechos como un ecocidio y advirtió sobre los peligros de la construcción del muro en la sierra de Muleros y Cristo Rey, al señalar que fragmenta el hábitat y limita el desplazamiento de la fauna.
De acuerdo con la ingeniera ambiental Yuli Rodríguez Arias de Ecología Con-Ciencia A. C., los impactos ambientales por detonaciones en la sierra afectan directamente a la flora y fauna del ecosistema, al tratarse de un hábitat donde normalmente no existe intervención humana, causando daños irreparables.
“Generan un estado de estrés en las especies, lo que puede afectar su ciclo de reproducción, además el cambio de rutas a lugares que consideren seguros puede limitar sus encuentros y porcentaje de supervivencia. El muro ya limita los espacios donde pueden mantener su ciclo reproductivo y sus rutas migratorias, las explosiones eliminan lo que garantiza su seguridad de supervivencia como especie”, comparte.

Otro impacto considerable es que cada centímetro del suelo de la sierra tarda entre 100 y 1,000 años en formarse, por lo que las detonaciones afectan algo que a la naturaleza le tomó cientos de años construir.
Al daño causado por las detonaciones se suman los efectos de un muro que separa al corredor biológico. Algunas de las especies que dependen de este corredor son el lobo mexicano, que en varias ocasiones ha sido objeto de intentos de conservación en cautiverio, así como el berrendo, tlalcoyotes, la zorrita del desierto, anfibios, reptiles y algunas serpientes, como la de cascabel.
“Cuando hablamos de especies de animales en la zona fronteriza, debemos recordar que ellos no tienen una división geopolítica, ellos siguen recorriendo lo que naturalmente es su hábitat, al fragmentarlo pierden seguridad, alimento, refugio, su reproducción se ve afectada y por lo tanto el número de individuos puede ponerse en riesgo”, agrega.

La especialista ambiental explicó que, de acuerdo con la OMS, los vínculos entre la salud animal, ambiental y humana deben tener una estrecha colaboración, por lo que afectar sus ecosistemas daña la salud de los animales, pero también la nuestra.
Fotos: Norte Digital y Sierra de Juárez

