
Vocación con humanidad: La labor de una enfermera en cuidados intensivos
En el marco del Día de la Enfermera, ser reconoce la labor de Venus Sonora, profesional en cuidados intensivos, cuya vocación nació desde la infancia
La enfermería es una profesión que, aunque de vocación noble, trae consigo muchos sacrificios que muchas veces no se ven, como turnos largos, perderse fechas familiares importantes, tener un ritmo de vida acelerado, horas impredecibles para comer y estar presentes en momentos sumamente difíciles de otras personas.

Es por eso que este día, 6 de enero, se celebra en México el Día de la Enfermera y el Enfermero, honrando a todos aquellos que, pese a los sacrificios que conlleva, deciden ayudar y acompañar a los demás en momentos difíciles.
Para Venus Sonora, esta vocación fue algo que encontró desde niña, profesión que ejerce con mucha dedicación, pues sabe lo que implica tener en sus manos la salud de una persona que atraviesa un momento sumamente complicado.

Además, también es maestra, por lo que comparte su experiencia y conocimiento con cada uno de sus alumnos, dejando una huella no solo en los pacientes que ha atendido, sino también en quienes han tenido la oportunidad de tenerla como docente.
“Desde pequeña, mi mamá me decía que yo siempre jugaba a la enfermera y que decía que cuando fuera grande iba a ser enfermera y maestra. Ya que crecí, en cada momento que pisaba un hospital pensaba: quisiera ser como esa enfermera que veía tan amable y atenta”, comparte.

Venus se especializa en el área de cuidados intensivos, un área que considera una de las más completas dentro de las especialidades de enfermería. Para ella, es también una de las más exigentes, debido a la complejidad de los pacientes y a la necesidad de tomar decisiones rápidas en momentos críticos.

Ejercer esta profesión con un trato humano, considera, es clave para la recuperación de un paciente, pues en sus 18 años de experiencia ha visto la importancia de esto. “El paciente puede tener el mejor tratamiento, pero si no tiene una enfermera que lo trate bien, que platique con la persona sin importar que tenga un ventilador mecánico y esté bajo sedación, que lo tome de la mano, lo alimente, lo bañe y atienda esas necesidades humanas tan simples como una sonrisa, la recuperación sin duda se ve de manera exponencial”, expresa.

