
Bravos ruge en casa y vence al Atlas en una noche de carácter y corazón
Denzell García culminó con determinación una jugada bien construida y devolvió la ventaja a los locales
En la frontera, donde el futbol se vive con el alma, los Bravos demostraron que el carácter también se juega. FC Juárez firmó una victoria cargada de emoción al imponerse 3-1 al Atlas Fútbol Club en un partido intenso, bravo y por momentos áspero.
El golpe fue inmediato. Apenas al minuto 1’, cuando muchos aficionados apenas se acomodaban en sus asientos, apareció el Puma Rodríguez. Con la pierna izquierda sacó un disparo potente y preciso que estremeció la red y encendió el estadio.
Un golazo madrugador que no solo abrió el marcador, sino que marcó el tono de una noche de garra.
Pero el futbol también sabe de golpes anímicos. Al 17’, Ricardinho tuvo que abandonar el terreno de juego por lesión, dejando preocupación en la grada y obligando a ajustar piezas antes de lo planeado. Aun así, Bravos no bajó la intensidad.
El encuentro se tornó trabado, pausado y lleno de faltas. Las interrupciones constantes y decisiones arbitrales discutidas le quitaron ritmo al duelo.
En medio de ese escenario, al 25’, Atlas encontró el empate: Arturo González convirtió desde el punto penal para el 1-1, silenciando momentáneamente el rugido fronterizo.
Cuando el descanso asomaba y el partido parecía irse nivelado, llegó otro golpe de autoridad. Al 45+5’, Denzell García culminó con determinación una jugada bien construida y devolvió la ventaja a los locales.
La segunda mitad fue de resistencia, fricción y carácter. Bravos supo sufrir, mantener el orden y esperar el momento exacto para sentenciar. Y ese instante llegó al 89’.
Una gran acción del Puma Rodríguez desbordó a la defensa rojinegra y terminó en un autogol de Gerardo Ferrareis, poniendo el definitivo 3-1.
El silbatazo final confirmó lo que la cancha contó durante 90 minutos; fue un partido bravo, disputado hasta el último suspiro y condicionado por el arbitraje, pero con un equipo fronterizo que nunca dejó de creer.
Así, en una noche de emociones intensas, FC Juárez se quedó con tres puntos que saben a carácter, resiliencia y orgullo en casa.
Porque en la frontera, cuando los Bravos rugen, se escucha fuerte.

