
Cuando la ciudadanía toma la escoba y le devuelve la dignidad al centro histórico
Habitantes de Juárez realizaron una jornada espontánea de limpieza en el primer cuadro, evidenciando el abandono y llamando a la corresponsabilidad entre sociedad y autoridades
En las calles que vieron nacer a la que muchos consideran la frontera más emblemática de México, el polvo y la basura no deberían formar parte del paisaje urbano.
Sin embargo, durante las últimas semanas fueron ciudadanas y ciudadanos quienes, escoba en mano, realizaron labores de limpieza en el Centro Histórico de Ciudad Juárez con el objetivo de mejorar su imagen.
La jornada no formó parte de un programa institucional ni de una campaña oficial, sino que surgió como una iniciativa ciudadana.
La actividad puso en evidencia una problemática persistente: acumulación de desechos, banquetas en mal estado y espacios públicos con mantenimiento irregular, elementos que contrastan con el valor histórico y simbólico del primer cuadro de la ciudad.
“No es algo que se haga seguido”, señalaron algunos participantes, quienes consideraron que la limpieza y el mantenimiento permanente del sector deberían ser una práctica constante y no una acción eventual.
El Centro Histórico representa más que una delimitación geográfica: concentra actividad comercial, patrimonio cultural e identidad fronteriza.
Sus fachadas antiguas y calles peatonales forman parte del proceso de crecimiento de una ciudad que ha sido referente en distintos momentos de la historia nacional.
El deterioro del entorno, advirtieron, impacta no solo en la imagen urbana, sino también en la percepción social del espacio.
La intervención dejó, al menos de manera temporal, una imagen distinta: vialidades limpias, trabajo colaborativo y un llamado abierto a la corresponsabilidad.
Participantes subrayaron que la conservación del corazón de la ciudad requiere la participación tanto de autoridades como de la comunidad.
Tras la jornada, los organizadores exhortaron a quienes transitan por la zona y visitan sus comercios a evitar arrojar basura en la vía pública, utilizar los depósitos correspondientes, no dañar fachadas ni mobiliario urbano y reconocer el esfuerzo colectivo realizado para dignificar uno de los espacios más representativos de Ciudad Juárez.

