• Skip to primary navigation
  • Skip to main content
  • 25 de Febrero 2026

Juárez Digital

Juárez Digital

Impulsamos y protegemos a la comunidad

  • Inicio
  • Especiales
  • Investigaciones
  • Juárez
  • Policiaca
  • Deportes
  • Entretenimiento
  • From Juárez
  • Juárez Wow

Especiales

La maquiladora en pausa

Por Hugo Chávez | 3:59 pm febrero 24, 2026

Ciudad Juárez frente al vacío del empleo industrial

Javier López pasa los días y a veces las noches afuera de una planta cerrada en el suroriente de Ciudad Juárez.

Hasta el 26 de enero trabajaba como técnico de calidad en la empresa BPI, dedicada a la producción de balatas y autopartes.

Hoy, junto a otros 20 compañeros, monta guardia frente a las instalaciones que quedaron en silencio.

“A mí me pagaban 570 pesos diarios. Ahora todos andamos desesperados, sin dinero, sin poder pagar la renta, la luz, el banco. Está difícil la situación para todos los que estábamos en esas cinco plantas”, dice.

Como él, alrededor de 600 trabajadores quedaron sin liquidación luego de que cinco maquiladoras —BPI, Centric Parts, Hopkins, JCC3 y Stop Tech— abandonaran la ciudad en enero.

Lo que para algunos fue un movimiento empresarial más, para cientos de familias significó la pérdida abrupta del sustento.

El salario mínimo ha sido incrementado recientemente en varias ocasiones y actualmente ronda los 440 pesos diarios; sin embargo, López y muchos de sus compañeros no fueron beneficiados, ya que percibían un ingreso superior.

“A los que sí les alcanzó el aumento no les sirvió de nada, porque fue cuando las maquilas se fueron de Juárez y ya no hubo paga”, se quejó.

Hace unas semanas se realizó una feria del empleo en la ciudad, promovida por empresas mexicanas y del sector maquilador.

Tras el evento, se anunció que cerca de 500 de los 600 trabajadores desplazados habían sido reubicados.

“La verdad, no sabemos de eso. Aquí fuimos 368 empleados los que perdimos el trabajo. Algunos ya consiguieron empleo, pero no son muchos y, hasta donde sé, fue por su cuenta”, afirmó.

En Ciudad Juárez, la desaceleración de la industria maquiladora está generando un desempleo silencioso y una creciente precarización laboral que no siempre aparece en las cifras oficiales, pero que ya se siente en los hogares, en el comercio local y en la estabilidad emocional de las familias.

Para la ciudadanía, la maquila no está colapsando de golpe; se está apagando poco a poco. Cada turno cancelado, cada contrato no renovado, debilita la economía familiar sin que existan explicaciones claras.

La incertidumbre y la falta de reglas claras en la renegociación del Tratado de Libre Comercio entre Canadá, México y Estados Unidos, así como la imposición de aranceles decretados por el presidente estadounidense Donald Trump, han provocado el éxodo de empresas maquiladoras de polos industriales como Ciudad Juárez.

Representantes del sector inmobiliario local señalan que una de las afectaciones más visibles ha sido el mercado de renta de vivienda.

En Juárez sí hay futuro; lo que no hay es empleo

Antonio Nicanor, otro trabajador de BPI, relató que hace nueve años llegó a Juárez desde Veracruz, dejando allá a su esposa y tres hijos, a quienes sostiene con su trabajo en la frontera. Desde su llegada laboró en BPI. Hoy, su futuro es incierto.

Con 61 años, explicó que los despedidos se turnan día y noche para hacer guardia en la planta.

“Sí hemos tenido apoyo de la gente de Juárez con comida y otras cosas. La gente ha respondido”, dijo, señalando las latas, huevos, refrescos y otros productos bajo la improvisada casa de campaña donde permanecen.

Nicanor paga 2 mil pesos mensuales por la renta de tres cuartos en Valle de Allende, fraccionamiento cercano a Hacienda Universidad y Electrolux.

“Sube todo; la renta, los alimentos, la verdura, las tortillas. Todo sube. Dicen que el salario va a estar arriba, pero eso es mentira. En cuanto sube el salario, aumenta lo básico. El salario siempre queda por debajo. Siempre es lo mismo y siempre salimos perjudicados”, aseguró.

“Si aumentaran el salario mínimo y no subieran las cosas, ahí sí habría beneficio. El transporte estaba a 6 pesos y lo subieron a 12. Cuatro semanas sin trabajar… imagínese cómo estamos. A la deriva y sufriendo”, añadió.

Ahora esperan la resolución de su situación laboral y el pago de su liquidación.

“Si no llega, vamos a seguir luchando. De aquí no nos vamos a mover hasta que se resuelva. Lo peor es que, a mi edad, ya nos discriminan. No nos contratan ni a los de 50 ni a los de 40. Piden experiencia, pero si vas a costura no te aceptan porque solo sabes de balatas. Así es más difícil salir adelante”, indicó.

“El dueño de la casa no se va a preocupar si me liquidan o no; mientras pague la renta no me corre. Pero no sé qué va a pasar si no puedo pagar. En Juárez sí hay futuro; lo que no hay es trabajo”, concluyó.

Aumentos que no han servido

En Juárez, pese a los incrementos recientes al salario mínimo decretados por el gobierno federal, los recursos resultan insuficientes, ya que dichos aumentos han sido ampliamente superados por el alza en los costos de alquiler.

Este escenario afecta particularmente a cerca de 600 trabajadores que quedaron a su suerte, sin liquidación, luego de que cinco empresas maquiladoras abandonaran la ciudad en enero, dejando inconclusas sus obligaciones laborales. Muchos de estos empleados llegaron a Juárez atraídos por la oferta industrial y hoy enfrentan rentas elevadas sin ingresos estables.

La incertidumbre, principal enemiga de la estabilidad económica

Sergio Acosta del Val, vicepresidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) en Juárez, explicó que el mercado de renta se rige por la oferta y la demanda.

“Cuando hay mucha demanda de casas en renta, se incrementan los precios. En los últimos años hubo más demanda que oferta y las rentas subieron considerablemente”, señaló.

Sin embargo, durante 2024 y 2025, el cierre de varias empresas maquiladoras redujo la demanda de vivienda.

Atribuyó este fenómeno a las presiones comerciales del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha impulsado el regreso de empresas a Estados Unidos mediante la imposición de aranceles.

“El cierre de empresas ha provocado que muchas personas regresen a sus lugares de origen, lo que ha reducido la demanda de vivienda en Juárez”, explicó.

Actualmente, dijo, las rentas sin amueblar rondan los 10 mil pesos mensuales en adelante, mientras que las amuebladas alcanzan los 20 mil pesos.

Hace algunos años, viviendas de tres recámaras se ofertaban entre 13 mil y 15 mil pesos.

“La incertidumbre es el principal enemigo de la estabilidad económica. Cuando las reglas están claras, aunque sean difíciles, las empresas se adaptan. Pero cuando no hay certeza, todo se paraliza”, subrayó.

Reglas claras podrían traer estabilidad

Acosta del Val consideró que existe optimismo de que la situación pueda revertirse, siempre que se establezcan reglas claras en el Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá.

“Es necesario que se definan las reglas para trabajar de aquí en adelante. Eso quitaría mucha incertidumbre en el mercado y permitiría a las empresas establecerse con seguridad. Mientras no haya claridad, no hay certeza para invertir”, concluyó.

Se desacelera el motor maquilador; advierten urgencia de reindustrialización

En Ciudad Juárez, donde durante décadas el pulso económico se ha medido por el ritmo de las líneas de producción y la contratación en maquiladoras, el termómetro laboral marca hoy una desaceleración.

Menos vacantes, ajustes de personal y una sensación de pausa que no es nueva, pero sí preocupante por la suma de factores que la provocan, comienzan a reflejarse en miles de hogares fronterizos.

Foto: Norte Digital

Para Isaac Leobardo Sánchez Juárez, responsable del Laboratorio de Economía de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, lo que ocurre no es un hecho aislado ni coyuntural, sino parte de un ciclo económico que se repite y que, de no romperse, volverá a cobrar factura.

Desde su análisis, la caída paulatina del empleo en la industria manufacturera de exportación obedece a una convergencia de factores internacionales y nacionales que impactan directamente a ciudades altamente dependientes del sector, como Juárez.

Presión externa y reconfiguración global

En el plano internacional, el entorno se ha vuelto más restrictivo. La política comercial de Estados Unidos, marcada por el regreso de Donald Trump al discurso del nacionalismo económico, ha reconfigurado decisiones de inversión y producción.

El mensaje, explica el economista, es claro; producir dentro del territorio estadounidense o reducir la dependencia externa.

Esa lógica desplaza capitales, frena expansiones y obliga a las empresas a replantear dónde y cómo fabrican.

Foto: Norte Digital

A ello se suma un cambio estructural heredado de la pandemia. Las cadenas globales de producción ya no operan bajo la misma lógica. Muchas compañías aprendieron que depender de un solo país o región implica riesgos, por lo que optaron por diversificar mercados o automatizar procesos.

En este punto, Sánchez Juárez subraya uno de los factores más sensibles para Juárez;  la automatización.

Cada vez más tareas que antes requerían mano de obra intensiva hoy se resuelven con tecnología, reduciendo la necesidad de trabajadores, incluso cuando la producción se mantiene o crece.

Incertidumbre interna y competencia global

El diagnóstico no se limita al exterior. Hacia adentro, México enfrenta decisiones que, desde la óptica económica, han incrementado la incertidumbre.

Una mayor carga fiscal, cambios institucionales percibidos como erráticos y la reducción o desaparición de órganos autónomos han generado señales contradictorias para la inversión. “No se trata solo de números, sino de confianza”, advierte.

Cuando esta se debilita, el capital busca destinos donde las reglas sean más claras y los costos más bajos.

Foto: Norte Digital

Y en esa competencia global, México ya no compite únicamente con Estados Unidos o Canadá.

Países como Honduras y economías del sudeste asiático como Filipinas ofrecen costos laborales más bajos y esquemas atractivos para la manufactura.

En ese tablero, Juárez compite no solo con otras ciudades mexicanas, sino con el mundo entero.

Reindustrialización, la tarea pendiente

Aun así, el economista no se instala en el pesimismo. Reconoce que la historia económica de la frontera muestra picos y valles, y que eventualmente habrá recuperación.

El problema, señala, es que sin cambios estructurales el ciclo se repetirá: crecimiento, auge, desaceleración y caída.

Ahí entra la idea central que Sánchez Juárez plantea con insistencia: la reindustrialización mexicana. No como eslogan, sino como una política de Estado pendiente desde los años ochenta.

Foto: Norte Digital

Durante décadas, explica, el país apostó por convertirse en un gran ensamblador para el mercado externo, pero dejó de lado la creación de empresarios y empresas nacionales capaces de competir internacionalmente con marca, tecnología y valor agregado propio. Sin esa base, la economía queda expuesta a decisiones tomadas fuera del país.

En ese contexto, el llamado Plan México, anunciado el 13 de enero de 2025, representa a su juicio una ventana de oportunidad. El programa apunta a fortalecer capacidades productivas nacionales y reducir dependencias, con proyectos que incluyen la producción de camiones urbanos, automóviles de uso privado y vacunas, en coordinación con universidades como la Universidad Nacional Autónoma de México y el Instituto Politécnico Nacional.

Son pasos relevantes, aunque todavía insuficientes frente al tamaño del desafío.

El reto del financiamiento y la visión de largo plazo

El principal obstáculo, advierte, es el financiamiento y la velocidad de ejecución. La reindustrialización no se logra con anuncios ni proyectos aislados; requiere inversión sostenida, articulación entre gobierno, academia y sector privado, así como una estrategia clara de largo plazo.

Para dimensionar el reto, Sánchez Juárez recurre a un ejemplo clásico en los estudios de desarrollo.

Corea del Sur. Tras la guerra en los años cincuenta, ese país apostó durante décadas por la industrialización, la educación y la tecnología como políticas de Estado.

Foto: Norte Digital

El resultado no fue inmediato. Tomó generaciones, reformas profundas y una visión que trascendió gobiernos.

Hoy, esa apuesta explica su posición en la economía global.

México, sostiene el especialista, apenas se encuentra en etapas iniciales de un proceso similar, que podría tomar más de 50 años si se ejecuta correctamente.

Juárez ante el espejo económico

En ciudades como Juárez, donde cada ajuste en la industria se refleja de inmediato en el empleo y el consumo local, la reindustrialización deja de ser un concepto académico y se convierte en una necesidad tangible.

Foto: Norte Digital

La alternativa, concluye Sánchez Juárez, es seguir administrando ciclos que ya se conocen demasiado bien.

Y en una economía global cada vez más competitiva, repetir la historia podría resultar más costoso que atreverse a cambiarla.

TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS JUÁREZ DIGITAL © 2026

  • Inicio
  • Especiales
  • Investigaciones
  • Juárez
  • Estatal
  • Policiaca
  • Deportes
  • Entretenimiento
  • From Juárez
  • Juárez Wow
  • Panorama