
Verónica Galindo: Una mujer que combate su lucha contra el cáncer de manera positiva
Su testimonio busca informar y prevenir a otras mujeres sobre esta enfermedad
A sus 32 años, Verónica Galindo Piñón es una mujer ama de casa y madre de tres hijos, quien ha aprendido a vivir con cáncer sin dejar que la enfermedad controle su vida. Su lucha es un ejemplo de detección oportuna que comparte para generar conciencia y romper con el estigma que aún existe ante este diagnóstico.


Todo inició en diciembre de 2021, durante una autoexploración cuando detectó un pequeño relieve en su seno. Como su madre falleció de cáncer cuando solo tenía 11 años, no esperó para acudir a una consulta médica.
Luego de un ultrasonido, el resultado arrojó un 80 por ciento de probabilidad maligna, por lo que visitó a un oncólogo de la ciudad para comenzar con los debidos procesos médicos, en semanas se realizó una biopsia, confirmando un cáncer de mama en etapa dos.
Con este diagnóstico, se realizó una mastectomía como medida de prevención, también inició un tratamiento de seis sesiones de quimioterapia. Verónica logró superar esta etapa, sin embargo, dos años después, durante un chequeo detectaron nuevamente la presencia de cáncer en tres ganglios linfáticos.
“Yo tengo 5 años con esta lucha y no siento que vaya empeorando, yo me siento bien, me siento estable. Mi vida es normal y hago todo con normalidad, siempre positiva”, comparte.



Actualmente, recibe sesiones de inmunoterapia cada 21 días realizadas en Las Cruces, Nuevo México, un tratamiento que ataca solo a células malignas, lo que le ha permitido llevar una vida más normal y activa, pues es un proceso más tolerable.
Verónica ha sido invitada para compartir su experiencia y testimonio para ayudar a otras mujeres que enfrentan está misma situación en secundarias, empresas maquiladoras y en algunas actividades organizadas por sector de la salud.
“El tiempo es oro, porque entre más pronto actúes, más probabilidades tienes de vivir, el cáncer no es muerte, tienes que estar siempre positiva ante el diagnóstico que te den, porque todo siempre va a estar en manos de Dios“, expresa Verónica.

