
Baja la inflación en Juárez, pero el alza en alimentos sigue golpeando a las familias
La inflación registrada durante febrero en Ciudad Juárez se ubicó en 3.7%, una cifra menor al 4.02% del promedio nacional, lo que representa un respiro para muchas familias juarenses que enfrentan diariamente el aumento en el costo de vida.
Este comportamiento rompe una tendencia de más de un año en la que la frontera presentaba niveles inflacionarios similares o superiores al resto del país.
De acuerdo con Marcelo Vázquez, delegado regional de la ANIERM, uno de los factores que influyó fue la baja en la cotización del dólar, que durante febrero llegó a 17.15 pesos, con un promedio mensual de 17.23, lo que permitió que muchos comerciantes mantuvieran sus precios sin incrementos bruscos.
Sin embargo, en la vida cotidiana de los hogares juarenses los incrementos siguen siendo visibles.
Los alimentos subieron 5.1%, impactando directamente en el gasto familiar; mientras que muebles y electrodomésticos aumentaron alrededor de 9%, y los productos de salud y cuidado personal 4.5%, rubros que afectan especialmente a familias que buscan mantener su hogar o atender necesidades médicas.
Aunque una inflación menor representa un ligero alivio para el bolsillo, especialistas advierten que también podría reflejar una desaceleración económica, es decir, menos consumo y menor movimiento comercial.
En una ciudad fronteriza como Juárez, donde la economía depende en gran medida del comercio y la industria, este comportamiento podría ser una señal que autoridades y empresarios deberán observar en los próximos meses.
Para miles de familias juarenses, la inflación no es solo una cifra económica; se traduce en cuánto alcanza para el mandado, el pago de servicios o la compra de medicamentos, por lo que cualquier cambio en los precios impacta directamente en la estabilidad de los hogares.

