
Del túnel al abandono: el Centro que caminó… y se quedó solo
La peatonalización de la avenida 16 de Septiembre transformó el corazón de Ciudad Juárez y le devolvió vida durante años. Hoy, sin mantenimiento, sombra ni estrategia urbana, ese mismo espacio enfrenta desgaste, pérdida de centralidad y un futuro incierto
El túnel vehicular de la avenida 16 de septiembre nació como una solución a uno de los problemas más persistentes del Centro de Ciudad Juárez: los largos tiempos de espera, los bloqueos automovilísticos y los accidentes provocados por el paso del tren de carga.

Foto: Jesús Molina
Sin embargo, la obra no solo resolvió ese conflicto. Sobre el túnel, la superficie fue transformada en un corredor peatonal que, durante sus primeros años, cambió por completo la dinámica del lugar.
Un lunes cualquiera basta para verlo. Familias, trabajadores y vendedores ambulantes ocupan la avenida. La venta de fruta, elotes, gorditas de nata y raspas convive con negocios establecidos como joyerías, barberías y tiendas de ropa. El espacio, antes dominado por el automóvil, se convirtió en un punto de encuentro.
En esas calles se encuentra Luis, un propietario que tiene un local con más de 60 años de antigüedad en la Zona Centro. El nombre real del comerciante no será revelado, así que lo llamaremos de esa manera.
“En un principio nos dio miedo, obviamente. Porque los cambios generan temor”, recuerda.
La obra duró casi dos años. Durante ese tiempo, las afectaciones económicas fueron inevitables.
“Duraron como un año y ocho meses en terminar el proyecto y eso nos pegó”.
Pero una vez terminado, el resultado superó las expectativas. La eliminación del automóvil y la prioridad al peatón trajeron consigo eventos, música y una nueva vitalidad para el Centro.

Foto: Jesús Molina
“Mucha gente decía que el centro iba a desaparecer o que iba a perder toda su vitalidad y sucedió lo contrario”, señala el arquitecto Gabriel García.
Luis lo confirma al recordar exposiciones como la de “Caballos de Juárez”, donde esculturas intervenidas por artistas locales ocuparon el espacio público.
“Hicieron una exposición de caballos que estaban enfrente del Muref. Estaba muy suave porque eran caballos en tamaño natural, los botes de basura los ponían con caritas de algún animalito y hasta las bancas estaban pintadas por artistas urbanos”
El desgaste: un espacio sin cuidado
Sin embargo, esa etapa llena de activaciones sociales duro poco. Conforme avanza la conversación, el tono de Luis cambia. La nostalgia por aquellos años contrasta con la realidad actual del Centro.
A su parecer, la calles sin automóviles están mejor, pero desde que la calle se peatonalizó, ya nadie se ha hecho cargo de la Zona Centro
“Hace falta alguien que conozca la zona para tomar decisiones correctas. Mientras eso no pase, la zona va a seguir muriendo”
Para el comerciante, la calle es un espacio que la gente visita, pero no revisita por la falta de sombra, áreas verdes y espacios de recreación.
“Si tú caminas por Chihuahua, hay áreas verdes, hay árboles enormes. Y aquí en tiempo de calor, parece un asador”

Foto: Jesús Molina
El arquitecto e investigador de la UACJ, Gabriel García, explica que la peatonalización de la 16 de Septiembre no fue el resultado de un plan integral de movilidad, sino una consecuencia de la construcción del túnel vehicular.
“Son aproximadamente 18 hectáreas. Todas las manzanas y las zonas peatonales, solamente la atraviesa la Vicente Guerrero como vialidad para vehículos motorizados”
Esto equivale a un espacio similar al de un centro comercial como Las Misiones, pero sin la infraestructura, servicios y condiciones necesarias para que las personas permanezcan en él.
El problema, desde la perspectiva urbana, no es haber eliminado al automóvil, sino no haber consolidado el espacio como un entorno habitable.
Un corredor peatonal no solo debe permitir el tránsito, sino invitar a quedarse. Para ello, requiere sombra, mobiliario, actividades y mantenimiento constante. Sin estos elementos, el espacio pierde atractivo con el paso del tiempo.
Un centro que dejó de ser el centro
A esto se suma un contexto más amplio. De acuerdo con el economista e investigador de la UACJ, Isaac Leobardo Sánchez, el fenómeno responde a factores estructurales de la ciudad.
Ciudad Juárez, explica, es una ciudad multicéntrica. El consumo ya no se concentra en el Centro, sino en diversos subcentros distribuidos en distintos puntos.
“Es una ciudad muy grande en la que la movilidad es complicada, por lo tanto, las personas tienden a crear nuevos sub centros. Se han creado por lo menos cinco sub centros”, dice.
En su opinión, el centro debe implementar actividades culturales recreativas que incentiven el consumo. Algo similar a lo que sucedió en San Antonio, Texas. Ciudad vecina que revitalizó la vía pública por medio de la creación de plazas, atractivos naturales y con la creación de recorridos.

Foto: Jesús Molina
“Es decir, pasar de una zona peligrosa a una zona de opulencia y progreso. Algo similar se requiere aquí en ciudad Juárez”, menciona.
La revitalización por la infraestructura es primordial, pero el centro también enfrenta problemas de accesibilidad. Antes de la peatonalización, la avenida 16 de Septiembre funcionaba como un punto clave de conexión para el transporte público.
“De alguna manera antes la gente tenía que transitar por aquí sí o sí. Porque aquí terminaban las rutas y la gente bajaba y hacía compras”, recuerda Luis.
A esto se suma la falta de estacionamiento, lo que desincentiva la llegada de visitantes que dependen del automóvil.
Según Luis, la naturaleza de la gente hace que las cosas se den solas. Todos los domingos, los pachucos y los cholos se reúnen enfrente de la catedral para crear eventos, pero lo hacen debajo del sol y con condiciones que no acompañan el espíritu juarense.
“Está bien, así como está, pero si no se ve el centro con cariño, con un poquito de amor, se va a quedar como está ahorita”, sentencia.

