
Golpes que no eran de un día: David, de 6 años, lucha por su vida
Foto: Imagen generada con Inteligencia artificial
El menor llegó inconsciente al IMSS 66 el pasado fin de semana; su padrastro, quien lo cuidaba mientras su madre trabajaba, fue detenido
David Alberto H.V. tiene seis años y desde el viernes 20 de marzo permanece hospitalizado en estado grave en el Hospital General Regional número 66 del IMSS, en Ciudad Juárez, luchando por su vida.
Ese día el pequeño llegó inconsciente, después de ser trasladado desde una casa en la colonia Manuel Valdez. Su padrastro, José Enrique C.M., de 34 años, fue quien lo llevó y dijo que el niño se había caído de la cama.

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Pero los médicos encontraron algo distinto.
Al revisarlo, detectaron golpes en diferentes partes del cuerpo. También observaron que algunas de esas lesiones no eran recientes, lo que indica que no todo ocurrió ese mismo día. Había señales que no correspondían a una sola caída. A partir de ese momento, el caso cambió.
La investigación y el entorno
El personal del hospital dio aviso a la Fiscalía de Distrito Zona Norte, que abrió una investigación para esclarecer lo ocurrido. El padrastro fue detenido mientras las autoridades revisan los hechos y buscan determinar qué pasó dentro de la casa donde vivía el menor.
De acuerdo con los primeros datos de la investigación, el hombre era quien se encargaba del cuidado del niño mientras la madre salía a trabajar. Es en ese contexto donde se centran las indagatorias, para establecer si las agresiones ocurrieron durante esos periodos y si existían antecedentes de violencia.
David fue recibido en condiciones muy delicadas. Ingresó al hospital al borde de la muerte y desde entonces permanece bajo atención médica. Hasta el último reporte, su estado sigue siendo grave y no se ha informado un pronóstico sobre su recuperación.
Mientras el niño lucha por sobrevivir, la investigación se enfoca en entender cómo ocurrieron las lesiones y si hubo más episodios de violencia antes de ese día.
Lo que queda abierto
Durante la atención del caso, surgió una frase que ahora forma parte de lo que las autoridades revisan: “Que se cure… quiero jugar con mi hermano”.
La frase fue recogida en medio de las diligencias y refleja la relación entre los niños dentro del mismo entorno.
Por ahora, las autoridades continúan recabando información para establecer responsabilidades. El caso sigue abierto y depende tanto de los avances en la investigación como de la evolución del menor.
David, por su parte, sigue hospitalizado y su estado es grave.

