Un año después, Rosita ya tiene el hogar que buscaba
Foto: Cortesía
"Cuando leí que la habían regresado porque no hacía caso, me partió el corazón", dijo el ahora dueño de Rosita
Abandonada junto con sus cinco hermanos dentro de una caja frente a una escuela primaria del sector de Anapra, Rosita encontró un nuevo hogar hace un año con una familia de Ciudad Juárez que decidió adoptarla. Sus dueños compartieron el proceso de adaptación que vivieron tras recibir a la cachorra, luego de que una primera adopción no prosperó.
Rosita, antes llamada Hermione, formaba parte de una camada de seis cachorros que fue abandonada dentro de una caja frente a una escuela primaria en el sector de Anapra. Tras ser rescatada por la asociación civil GARI, fue adoptada, pero posteriormente regresó al albergue porque, de acuerdo con la publicación difundida por la organización, no obedecía órdenes al ser una cachorra de apenas cinco meses. Fue entonces cuando Michelle Cavazos conoció su historia en redes sociales y decidió iniciar el proceso de adopción.



“Cuando leí que la habían regresado porque no hacía caso, me partió el corazón. Era una cachorrita, apenas estaba aprendiendo. Desde que vi sus orejotas supe que quería darle una oportunidad”, relató.
La adaptación no fue sencilla. Michelle explicó que Rosita mordía objetos, era inquieta y también jugaba de forma brusca con su hijo Dante, quien en un principio dijo que ya no quería a la perrita. Sin embargo, la familia decidió continuar con el proceso de adaptación y acudió a las sesiones de adiestramiento que ofrece GARI para enseñarle conductas básicas.
“Le expliqué a mi hijo que así como a él le enseñamos, también debíamos enseñarle a ella. Adoptarla significaba hacernos responsables y no devolverla cuando aparecieran las dificultades”, comentó.
Actualmente, Michelle asegura que Rosita responde a órdenes como “siéntate”, “quédate” y “no”, mientras que su hijo aprendió a convivir con ella y a respetar a los animales. Añadió que esa experiencia reforzó la decisión de promover la adopción en lugar de la compra de mascotas.
Por su parte, Giselle Domínguez, integrante de GARI, explicó que la asociación civil rescata perros y gatos en situación de calle para rehabilitarlos, esterilizarlos y vacunarlos antes de buscarles un hogar. Señaló que uno de los principales retos es que algunas personas regresan a los animales porque no dimensionan la responsabilidad que implica adoptarlos, por lo que hizo un llamado a que quienes decidan hacerlo los integren como un miembro más de la familia y asuman el compromiso de cuidarlos durante toda su vida.

