Proponen centro especializado para atender violencia digital en Juárez
Foto: Cortesía
Uno de los principales problemas, es que los avances tecnológicos han generado nuevas formas de violencia que no siempre son identificadas ni atendidas de manera adecuada.
La falta de protocolos claros para atender casos de violencia digital puede dificultar la protección de niñas, niños y adolescentes, por lo que especialistas plantearon la necesidad de capacitar a docentes y padres de familia, además de establecer rutas de atención que involucren a las áreas de seguridad, salud, justicia y apoyo psicológico.
Nasly Borrero Vázquez, doctora en seguridad informática y gobernanza digital, explicó que uno de los principales problemas, es que los avances tecnológicos han generado nuevas formas de violencia que no siempre son identificadas ni atendidas de manera adecuada. Entre ellas mencionó el grooming, ciberacoso, suplantación de identidad, extorsión, difusión de imágenes íntimas y exposición de datos personales.
En el caso de los menores, señaló que uno de los mayores riesgos es el “grooming”, que sucede cuando una persona adulta establece contacto con un niño, niña o adolescente para manipularlo y acercarlo a situaciones de explotación sexual. También advirtió sobre la captación a través de videojuegos y redes sociales, donde los agresores pueden estudiar los perfiles y comportamientos de los menores para acercarse a ellos.


Ante estos riesgos, consideró necesario que los maestros reciban capacitación para convertirse en los primeros respondientes cuando detecten un caso dentro de las escuelas. La atención, explicó, tendría que continuar con la intervención de las autoridades correspondientes, especialistas en salud mental y las familias.
Borrero Vázquez también destacó la importancia de conservar correctamente las evidencias digitales cuando se presenta una denuncia. Recomendó guardar las capturas de pantalla, direcciones de los perfiles y el material original, además de evitar confrontar o advertir al presunto agresor, ya que podría eliminar las conversaciones, cuentas o archivos que pueden servir para la investigación.
Para los padres de familia, recomendó acompañar a los menores en el uso de internet, establecer controles parentales y mantener una comunicación que permita conocer qué contenidos consumen y con quién interactúan. También pidió evitar que los dispositivos electrónicos se conviertan en sustitutos del acompañamiento familiar.

