¿Ya recibiste tus flores amarillas?el reto de los floristas este 21 de septiembre
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La tradición llegó desde Argentina, donde esta fecha marca el inicio de la primavera y la popularidad con la telenovela Floricienta, donde la protagonista sueña con recibir flores amarillas este día
El 21 de septiembre no solo es una fecha para regalar flores amarillas; también es uno de los días más importantes del año para los floristas de Ciudad Juárez. Para Arturo Núñez, quien se dedica a la venta de flores, esta jornada ocupa el tercer lugar en ventas de su calendario, después del 14 de febrero y el 10 de mayo, aunque conseguir la mercancía necesaria puede convertirse en un problema.
La tradición llegó a México desde Argentina, donde el 21 de septiembre marca el inicio de la primavera. Arturo relaciona su popularidad con la telenovela Floricienta, en la que la protagonista soñaba con recibir flores amarillas en esa fecha. La canción de la producción y su difusión en redes sociales hicieron que la costumbre se extendiera hasta convertirse en una tendencia que también adoptaron los mexicanos.
“Las flores amarillas se regalan el 21 de septiembre por el motivo de que es el inicio de la primavera en el hemisferio sur. Esto es como en países como Argentina. Esa tradición empezó a raíz de que hay una telenovela que se trata de que la muchacha tiene el sueño de que le regalen flores amarillas el 21 de septiembre por el inicio de la primavera y el novio en la telenovela le lleva un cuarto de flores amarillas. Entonces hay una canción y pues por redes sociales esto se viralizó”, explicó.
En México la costumbre también se repite el 21 de marzo, aunque por una razón diferente: esa fecha marca el inicio de la primavera en el hemisferio norte. Para las florerías, esto significa que existen dos momentos del año en los que la demanda por flores amarillas aumenta de manera considerable.
El problema es que los productores no suelen sembrar grandes cantidades de estas flores. Fuera de esas dos fechas la demanda baja, por lo que producirlas durante todo el año no resulta rentable. Cuando llega septiembre, explica Arturo, ocurre lo contrario: muchas personas buscan flores amarillas al mismo tiempo y hay poca mercancía disponible.


“Los productores normalmente no siembran mucha cantidad de flores amarillas por varios motivos. El principal es que las flores amarillas prácticamente nadie te las compra en otra época del año, nada más te las van a comprar el 21 de marzo y el 21 de septiembre. Entonces el floricultor, por obvias razones, no va a sembrar tantas flores amarillas porque no es rentable en otras épocas del año”, señaló.
Esa escasez obliga a los floristas a anticipar sus compras. Arturo comienza a hacer pedidos cerca de un mes antes y prepara sus catálogos con semanas de anticipación, aunque todavía desconoce cuánto tendrá que pagar por las flores. Una variación en el clima o en la producción puede modificar el precio y afectar el costo final de los ramos.
“Nosotros hacemos pedidos como con un mes antes de que se llegue la fecha y tenemos que empezar a ofrecer nuestros ramos. Yo hago un catálogo un mes antes, dos semanas antes, tres semanas antes y lo empiezo a ofrecer cuando yo ni siquiera sé todavía a cuánto me van a salir a mí las rosas. Es prácticamente un volado”, explicó.
A la falta de flores se suma que las amarillas son más delicadas. Arturo procura trabajar con rosas naturales, pero cuando la disponibilidad no alcanza también recurre a rosas pintadas, que absorben pintura amarilla por el tallo. Ese proceso puede hacer que la flor pierda resistencia y se marchite más rápido. Para reducir costos, también combina las flores amarillas con otros colores y arma opciones que puedan ajustarse al presupuesto de sus clientes.
“Hay muy poca producción de flores amarillas. Eso quiere decir que hay mucha demanda y muy poca oferta. Eso eleva mucho los costos. La segunda complicación que tenemos es que son flores que son muy delicadas, que se tienden a echar a perder más rápido que una rosa de otro …

