
El desgaste de los cerros podría afectar la salud de los juarenses
La urgencia de promover una cultura del medio ambiente es una responsabilidad colectiva
Aunque muchas veces pasan desapercibidos, los cerros que rodean a nuestra frontera son de suma importancia, pues cumplen un papel fundamental para el equilibrio ambiental y salud de sus habitantes.

De acuerdo con la información de Samantha Rodríguez Arce, ingeniera ambiental, y Roberta Ortega de la asociación Ecología Con-Ciencia, estas formaciones rocosas naturales son mucho más que simples elevaciones del terreno, son parte de nuestro ecosistema local.
Los cerros se forman por diversos procesos geológicos, como movimientos en las placas tectónicas y toman millones de años para lograr su altitud. Aunque son más pequeños que las montañas, los beneficios ecológicos y culturales son de la misma forma significativa.
Funcionan como barreras naturales que controlan los vientos y masas de aire, influyendo directamente en las precipitaciones y en las temperaturas de las regiones aledañas.
La alteración de los cerros facilita la entrada de fuertes vientos. Un ejemplo reciente fueron las tolvaneras registradas el año pasado, que se presentaron de manera constante e intensa, la causa de ello se debe a la inestabilidad del suelo, el calor en exceso y falta de la temperatura natural, por lo que esta clase de fenómenos es muy probable que sigan aumentando.

“Cuando tenemos una alta cantidad de polvo, hollín, metales, sustancias químicas orgánicas o bien partículas en nuestro aire, nuestra salud se verá afectada, a estas se les conoce como material particulado y es clasificado según sus tamaños. Son parte de las causas principales de visibilidad reducida en las ciudades”, comentan las especialistas.
Según Ecología Con-Ciencia, las operaciones relacionadas a la extracción de los cerros pueden implementarse de una manera que permita reducir y recuperarse de los impactos ambientales, aunque nunca en su totalidad.
“La contaminación por material particulado se relaciona directamente con enfermedades respiratorias y cardiovasculares, dificultad respiratoria aguda, alergias, asma, enfermedades pulmonares crónicas e incluso en casos prolongados y extremos puede generarse cáncer de pulmón”, comentan.

Entre algunas de esas alternativas se podría limitar los espacios de extracción por etapas, permitiendo un movimiento gradual para que se trabajen en conjunto la restauración de las zonas intervenidas.
“Debemos unirnos todos los actores de la sociedad (empresas, asociaciones, gobierno, ciudadanos) ya que es responsabilidad de todos desde informarnos hasta proponer soluciones efectivas para lograr un desarrollo sostenible de la ciudad”, agregan para Juárez Digital.

