
René le da una nueva vida a libros antiguos
René interviene libros creando portadas que perduran por generaciones
René Tinoco encontró hace 6 años una de sus más grandes pasiones: el arte de restaurar libros de portada. Un labor poco común, pero que ha tenido éxito, pues son varias las personas que se le acercan para que les realice un trabajo personalizado de restauración.
Es común verlo a él y a algunos de los libres que interviene en su estante en el Pasaje de Correo, ubicado en la zona centro de la ciudad.


A veces lo hace por pedidos y otras veces restaura sus propios libros, pues es algo que hace por gusto. Además de gustarle el trabajo manual, René es un apasionado de la lectura, lo que le hace darle un toque único a cada portada, ya que la mayoría son libros que ya ha leído.
En algunos casos los libros tienen decenas de años de antigüedad, como uno en el que recientemente trabajó de Drácula, cuya edición es de 1930.
Para realizar estos trabajos usa piel, lo que hace que estas portadas duren mucho más que otras que son hechas con materiales comúnmente usados para los libros.
“Estos es algo dura generaciones, si tú compras esto se lo puedes heredar a tu hijo y tu hijo a su hijo”, comparte.


Aunque el trabajo que hace es invaluable, también le gusta dejar un mensaje sobre la importancia de la lectura y el cómo va más allá de lo bonito que pueda verse la portada.
“El día que nos vayamos tú puedes tener cien lingotes de oro, pero un día te vas de esta vida y no te los vas a llevar, lo único que te llevas es tu conocimiento”, expresa.

