
El aire que respiramos está en juego: ciudadanos alzan la voz en defensa de Juárez
Colectivos ambientales exigen regulación estricta a centros de datos, mayor transparencia en permisos y acciones binacionales urgentes para proteger la salud y el agua en la región fronteriza
Con pancartas, consignas y un mensaje contundente sobre el derecho a respirar aire limpio, colectivos ambientales y ciudadanos se congregaron frente a la Presidencia Municipal de Ciudad Juárez para exigir acciones reales ante el deterioro ambiental que enfrenta la región fronteriza.
La movilización se desarrolló en paralelo a una reunión entre autoridades locales y representantes de Texas y Nuevo México, donde se abordaron temas de calidad del aire. Desde el exterior, los manifestantes demandaron que la voz de la ciudadanía sea parte de las decisiones que impactan directamente en su salud y en el futuro de la frontera.
El eje central de la protesta fue la instalación y pruebas de centros de datos en la región de Paso del Norte, que abarca a Ciudad Juárez y El Paso.

Los colectivos señalaron que este tipo de infraestructura tecnológica requiere grandes volúmenes de agua para enfriamiento y un alto consumo de electricidad, cuya generación depende en gran medida del gas natural.
Advirtieron que, sin una regulación estricta y transparente, estos proyectos podrían incrementar las emisiones contaminantes en una zona que ya enfrenta episodios recurrentes de altos niveles de ozono y partículas suspendidas.
Los activistas recordaron que la frontera es considerada en distintos reportes como una de las áreas con mayores retos de calidad del aire en Norteamérica.
A esta situación se suma la sequía prolongada y la presión sobre los mantos acuíferos, utilizados tanto para consumo humano como para procesos industriales y expansión urbana.


También cuestionaron que las medidas para mejorar el ambiente recaigan principalmente en la ciudadanía mediante pagos o restricciones, mientras aseguran el sector industrial continúa siendo uno de los principales generadores de emisiones.
Durante la jornada, los colectivos insistieron en la necesidad de contar con permisos ambientales claros, estudios de impacto social y supervisión efectiva antes de autorizar nuevos desarrollos.
Además, pidieron que se amplíe la convocatoria a más organizaciones civiles para fortalecer la representación ciudadana en las mesas de diálogo.
La manifestación se da de manera pacífica, pero con un mensaje firme en relación a que el desarrollo económico no puede estar por encima del derecho a la salud y al agua.
Para los participantes, el futuro de la frontera dependerá de que autoridades y empresas asuman su responsabilidad ambiental con transparencia y compromiso real.

