
48 millones después, la ampliación de la Avenida de las Torres sigue sin garantizar seguridad
Deficiencias estructurales, falta de accesibilidad y ausencia de infraestructura peatonal y ciclista evidencian una obra entregada sin cumplir plenamente con criterios de seguridad urbana y movilidad integral.
A catorce días de su inauguración, la ampliación de la Avenida de las Torres no garantiza seguridad ni para peatones ni para automovilistas, pese a haber representado una inversión superior a 48 millones de pesos.
Semáforos apagados, luminarias fuera de servicio, guías podotáctiles mal ensambladas y material de construcción que aún obstruye las banquetas forman parte del panorama actual.

Aunque la obra fue oficialmente entregada como concluida, en campo persisten deficiencias estructurales que contradicen ese estatus.
Las banquetas presentan tramos sin pavimento, lo que impide el tránsito seguro de personas con movilidad limitada y evidencia una falta de planeación en materia de accesibilidad universal.
Esta condición no solo vulnera derechos, sino que expone a riesgos innecesarios a quienes diariamente transitan por la zona.


De acuerdo con la NOM-004-SEDATU, las vialidades urbanas deben contemplar infraestructura complementaria como cobertizos para resguardar a la ciudadanía del sol o la lluvia, así como elementos de vegetación que fomenten el uso peatonal.
Sin embargo, la ampliación carece de estos dispositivos, dejando amplios espacios sin sombra ni condiciones adecuadas para el desplazamiento a pie.
Durante un recorrido realizado en el área, se constató que varios semáforos permanecen completamente apagados y al menos ocho luminarias no funcionan.
La falta de señalización activa y de iluminación adecuada genera baja visibilidad nocturna y eleva el riesgo de accidentes viales.
A ello se suma la ausencia de un carril exclusivo para bicicletas, pese a que la vialidad conecta con centros educativos y espacios laborales cercanos, donde la movilidad alternativa es una necesidad creciente.
La obra fue inaugurada; la seguridad, no.



