
Ian tuvo una garrapata en la cabeza… y pudo ser mortal
Lo que comenzó como una picadura puede terminar en daño grave o muerte: en 2025 dejó 54 defunciones en el estado
Jesús Molina
Ian salió con su hermana a la tienda una tarde cualquiera. Al regresar, se sentó unos minutos en una banqueta para descansar. Lo que parecía una pausa inocente estuvo a punto de convertirse en algo mucho más grave.
Una garrapata se incrustó en su cuero cabelludo. Pasaron cinco horas antes de que su madre lo notara. Alarmada, llamó a una enfermera de confianza, quien le recomendó retirarla con un cortaúñas. Después condujo hasta el hospital en busca de atención médica.
“Solo el 30 por ciento de los individuos detectan haber sido mordidos por garrapatas porque tienen receptores del dolor para poder alimentarse”, explicó Angélica Escárcega, doctora.
La respuesta que recibió fue inesperada.
—No me quisieron atender porque había casos más graves que la picadura de una garrapata.

Molesta, la madre intentó denunciar la situación ante reporteros. Solo entonces accedieron a revisar al menor. No presentaba fiebre ni signos de infección. La indicación fue vigilar su temperatura y observar la aparición de ronchas.
Ian tuvo suerte.
Pero en Ciudad Juárez, una picadura de garrapata no siempre termina bien.
Una enfermedad con alta letalidad
En febrero de 2026, Ian se encuentra completamente sano. Sin embargo, su caso ocurre en un estado donde la rickettsiosis —particularmente la Fiebre Maculosa de las Montañas Rocosas— es una de las enfermedades más letales transmitidas por vector.
“Las garrapatas están clasificadas como el segundo vector más peligroso de enfermedades infectocontagiosas; el primero son los mosquitos. Asimismo, son el vector más relevante en la transmisión de enfermedades a los animales domésticos como gatos y perros”, señala el Cenaprece.
La enfermedad es causada por la bacteria Rickettsia rickettsii y se transmite por la mordedura de garrapatas infectadas. Sus síntomas iniciales pueden confundirse con un resfriado común: fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, malestar estomacal, vómito o tos.
Sin embargo, la diferencia radica en su evolución.
Entre el segundo y cuarto día pueden aparecer manchas rojas en la piel, acompañadas de fiebre alta. Sin tratamiento antibiótico oportuno, la infección puede provocar daño neurológico, pérdida auditiva, amputaciones e incluso la muerte.

Información: Jurisdicción Sanitaria de Ciudad Juarez
Las cifras que alertan
Según información proporcionada por Rogelio Covarrubias, director de la Jurisdicción Sanitaria, durante 2025 se registraron 487 casos sospechosos en el estado, de los cuales 108 fueron confirmados.
En el municipio de Chihuahua se reportaron 54 casos confirmados; en Ciudad Juárez, 42.
Las defunciones alcanzaron 54 personas en la entidad: 32 en Chihuahua y 17 en Ciudad Juárez.
Los grupos más afectados fueron personas de entre 5 y 44 años. Tan solo en el rango de 5 a 14 años se registraron 15 muertes.
Las cifras evidencian que no se trata de episodios aislados, sino de un problema de salud pública.
Rescatistas: un sector en riesgo
Entre los grupos más expuestos se encuentran quienes trabajan con animales en situación de calle.
GARI es una asociación conformada por 12 mujeres que rescatan, rehabilitan y reubican perros abandonados. Su directora, Gilleselle Domínguez, explicó que muchos de los animales que atienden portan enfermedades transmitidas por garrapatas.
—Los perritos en situación de calle es muy probable que tengan erliquia o anaplasma. Son bacterias transmitidas por la garrapata. En nuestro caso, el tratamiento para la erliquia es el más frecuente.

Foto: Jesús Molina
Los rescates se realizan con transportadoras, aunque en situaciones de emergencia a veces utilizan cobijas para evitar el contacto directo.
El médico veterinario Jaime Díaz, del Hospital San Fe, confirmó que muchos animales llegan en estado avanzado.
—Por lo general, los pacientes ya vienen con síntomas muy avanzados y con problemas de sangrado.
Para él, el problema no se limita a la higiene doméstica, sino a la falta de coordinación preventiva entre el sector salud y el gremio veterinario.
—Nosotros también trabajamos en salud pública y es nuestra obligación prevenir este tipo de problemas.
Prevención o tragedia
La rickettsiosis exige un trabajo coordinado. El sector salud debe considerar la enfermedad ante síntomas compatibles, incluso cuando parezcan leves.
La Dirección de Ecología necesita redoblar esfuerzos para controlar tiraderos clandestinos y entornos que favorecen la proliferación de garrapatas. Las campañas de esterilización y control animal deben fortalecerse para reducir huéspedes que permitan la supervivencia del vector.

Foto: Jesús Molina
En casa, la prevención comienza con limpieza profunda, revisión diaria de mascotas —especialmente detrás de las orejas y entre los dedos— y atención inmediata ante cualquier picadura sospechosa.
Ian tuvo suerte.
Pero en un estado donde una simple mordedura puede convertirse en una sentencia, la prevención no debería depender de eso.

