
¿Por qué Ciudad Juárez se llama así? La frontera que resguarda al país
Foto: José Zamora/ Norte Digital
De refugio de Benito Juárez durante la invasión francesa a frontera estratégica: así se construyó el nombre de la ciudad
Jesús Molina
Ciudad Juárez, nombrada en honor al Benemérito de las Américas, destaca entre las múltiples localidades del país que llevan su nombre, no solo por su relevancia histórica, sino por su posición estratégica como frontera y primera línea ante cualquier eventual amenaza extranjera.
Antes de adoptar su nombre actual, la región fungía como un puesto de avanzada y barracas para los conquistadores españoles, lo que marcó desde entonces su carácter de territorio clave para el resguardo del país.
“Somos responsables, somos el filtro de lo que entra al país del extranjero y somos responsables de custodiar lo que nosotros tenemos que mostrar hacia el extranjero”, señaló Antonio Ramos, historiador.
El cambio de nombre ocurrió en el siglo XIX. En 1885, por decreto del presidente Porfirio Díaz, se estableció que la Villa Paso del Norte se llamaría Ciudad Juárez. Sin embargo, fue hasta 1888 cuando el Congreso del Estado de Chihuahua hizo oficial la denominación en homenaje a Benito Pablo Juárez García.
El vínculo del expresidente con esta frontera no es simbólico. Benito Juárez llegó a Paso del Norte en agosto de 1865, durante su peregrinación por la invasión francesa. Desde esta ciudad se resguardó y defendió la República.
“Con la llegada del licenciado Juárez, en agosto de 1865 a Villa Paso del Norte, por su peregrinación por la invasión francesa, se hospeda y desde aquí se defiende la República”, explicó Ramos.
Juárez, nacido el 21 de marzo de 1806 en San Pablo Guelatao, Oaxaca, sigue siendo un referente en temas de migración, democracia y derechos civiles. Su frase más conocida —“Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”— mantiene vigencia, especialmente en una ciudad fronteriza como esta.
En 2011, se le agregó el título de “Heroica” a la ciudad, por petición del entonces gobernador César Duarte Jáquez, en reconocimiento al papel que desempeñó durante la Revolución Mexicana, principalmente en la etapa maderista.

