Puentes peatonales privilegian a los autos, no a las personas: experto
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Los puentes no garantizan la seguridad del peatón incluso se vuelven inaccesibles e inseguros para algunas personas
Cruces a nivel de calle, semáforos peatonales, islas de refugio, ampliación de banquetas y reductores de velocidad son algunas de las alternativas respaldadas por especialistas y la NOM-004-SEDATU-2023 para mejorar la seguridad de los peatones sin recurrir a puentes elevados.
Los puentes peatonales no son la alternativa más segura para los peatones y, en realidad, están diseñados para evitar que los vehículos reduzcan su velocidad o se detengan durante los cruces, afirmó el maestro Gabriel García Moreno, profesor e investigador del Departamento de Arquitectura del Instituto de Arquitectura, Diseño y Arte (IADA) de la UACJ, especialista en urbanismo, movilidad activa y diseño urbano.
El académico señaló que este tipo de infraestructura está orientada principalmente a mantener la fluidez vehicular, por lo que no responde a las necesidades de seguridad, accesibilidad e inclusión de quienes se desplazan a pie.




Explicó que los puentes peatonales suelen representar obstáculos para personas con discapacidad, adultos mayores, mujeres embarazadas, niños y ciudadanos con movilidad reducida, además de que en algunos casos pueden convertirse en espacios donde se presentan problemas de inseguridad.
“En realidad son cruces elevados para evitar que el vehículo disminuya su velocidad”, explicó.
García Moreno indicó que la experiencia internacional ha demostrado que los cruces seguros a nivel de calle ofrecen mejores resultados en materia de seguridad vial, además de ser más económicos y accesibles para toda la población.
Añadió que, en muchas ciudades mexicanas, incluidos algunos casos en Ciudad Juárez, los puentes peatonales suelen estar vinculados a esquemas de publicidad exterior debido a que funcionan como soportes para anuncios espectaculares.
El investigador destacó que ciudades como Durango han comenzado a retirar este tipo de infraestructura, mientras que la Ciudad de México también ha impulsado la sustitución de algunos puentes por soluciones de movilidad más seguras para los peatones.
Recordó que la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial, así como la Norma Oficial Mexicana NOM-004-SEDATU-2023, establecen criterios para el diseño de cruces seguros y priorizan a los usuarios más vulnerables de la vía pública.
Entre las alternativas recomendadas se encuentran los cruces peatonales a nivel o pasos de cebra, ubicados en las rutas que utilizan habitualmente los transeúntes; semáforos peatonales con tiempos protegidos que otorgan prioridad exclusiva al peatón; y los pasos a nivel de banqueta o mesetas, que elevan el pavimento para obligar a los conductores a reducir considerablemente la velocidad.



También mencionó la instalación de reductores de velocidad, conocidos como lomos de toro o cojines; islas de refugio peatonal en avenidas amplias para permitir cruces en dos etapas; y la ampliación de banquetas y construcción de orejas esquineras, elementos que reducen la distancia de cruce y mejoran la visibilidad entre peatones y automovilistas.
Asimismo, señaló que la incorporación de vegetación, señalización, pintura vial y medidas para reducir la velocidad vehicular contribuyen a generar entornos urbanos más seguros y accesibles.
Finalmente, sostuvo que la tendencia internacional en materia de movilidad urbana consiste en diseñar calles que obliguen a los vehículos a disminuir la velocidad y otorguen prioridad a los peatones, en lugar de trasladar a estos últimos la responsabilidad de evitar los riesgos del tránsito mediante el uso de puentes elevados.

