En medio de llanto y dolor familiares y amigos despiden a Gerardo; exigen justicia
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Seres queridos brindaron las condolencias a la familia, así como muestras de cariño y apoyo para que sean fortalecidos ante la pena que los embarga
Familiares y amigos dieron el último adiós, al joven Gerardo G., adolescente de 15 años que murió al ser atropellado en las inmediaciones del Puente Libre.
La ceremonia reunió a integrantes de la comunidad cristiana a la que pertenecía el menor quienes recordaron el dinamismo, la alegría y entusiasmo del joven.
Entre llanto, tristeza por su partida y anécdotas que sacaban una que otra sonrisa recordaron sus amigos a Gerardo por ser un muchacho alegre, espontáneo, respetuoso y comprometido con su iglesia y sus estudios.
Aseguraron que siempre fue amable y servicial pero sobre todo mostraba ganas de vivir, de ser buen hijo y ayudarle a su madre e incluso a su tío con quien acudió ese día a dejarle unas camisetas para que las vendiera.
Durante el servicio funerario se encontraba sobre el féretro una imagen del joven con gran sonrisa y chispa.



En el lugar se apreciaba rodeado de flores, globos y cartas donde los dolientes le brindaron muestras de cariño y despedida.
Seres queridos brindaron las condolencias a la familia, así como muestras de cariño y apoyo para que sean fortalecidos ante la pena que los embarga.
En medio del funeral, la familia insistió en que continuará el proceso para esclarecer lo ocurrido y buscará que el caso no quede impune.
Su tío, que en días pasados había hablado sobre el hecho, afirmó que existen aún dudas sobre la actuación de las autoridades durante la investigación y confirmó que un grupo de abogados ya les brinda acompañamiento legal, toda vez que cuentan con testimonios donde el conductor soborno y ofreció dinero para que lo soltaran después de intentar darse a la fuga e internarse al lado americano.
En medio del dolor que los embarga familiares también desmintieron las versiones que señalan que obtuvieron alguna indemnización, pues aseguran que no quieren dinero sino justicia para el menor que pudiera estar vivo si se le hubiera brindado atención médica o primero auxilios en el momento.

