La Furia Ciega, dos amigos unidos por la música
Foto: Jesús Molina
Quienes quieran encontrarlos pueden hacerlo de lunes a viernes, a la salida del Pasaje Juárez, sobre la avenida 16 de Septiembre, ahí cantan para obtener un ingreso y mantener a sus familias
Víctor Hugo Cifuentes y Adriano Omar Campos pasaron alrededor de 30 años trabajando en la industria maquiladora de Ciudad Juárez, pero después de ser liquidados encontraron en la música una forma de obtener ingresos para sus familias; de lunes a viernes se colocan en la avenida 16 de Septiembre, casi esquina con Benito Juárez, donde cantan para quienes recorren el Centro y esperan también encontrar una oportunidad de trabajo.
Los dos ya vivían con discapacidad cuando entraron a trabajar a la maquila. Víctor es ciego de nacimiento, mientras que Adriano perdió la vista a los 20 años. Aun así, ambos lograron mantenerse durante décadas en la industria hasta que llegó el momento en que se quedaron sin empleo.
Antes de eso, cantar era solamente un pasatiempo. Se conocieron en el ambiente de la maquila y acostumbraban cantar en karaokes, fiestas y reuniones entre compañeros. Cuando dejaron de tener trabajo, compraron una bocina y comenzaron a llevar su gusto por la música a las calles.



“Lo que era un pasatiempo ya nos está ayudando para ir saliendo adelante, para sobrevivir”, cuentan.
En el Primer Cuadro comenzaron a encontrar el respaldo de las personas que pasan por ahí, algunos se detienen a escucharlos y otros les llevan agua o un refresco, también hay quienes se suman a cantar con ellos, como Emilio Betancourt y Antelmo Maltos, quienes ocasionalmente los acompañan.
No se consideran cantantes profesionales, pero tampoco quieren cerrar la puerta a una nueva oportunidad laboral. Mientras continúan cantando en el Centro, esperan que alguien conozca su historia y les ofrezca un empleo.
Por ahora, quienes quieran encontrarlos pueden hacerlo de lunes a viernes, a la salida del Pasaje Juárez, sobre la avenida 16 de Septiembre, ahí cantan para obtener un ingreso y mantener a sus familias, pero también siguen buscando un trabajo que les permita regresar a la vida laboral. En el Centro los conocen como La Furia Ciega.

