Con fe, mandas y tradición alistan fiestas patronales de San Judas Tadeo
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Este martes 27 de octubre, las misas están programadas a las 6:00, 8:00 y 11:30 de la noche, mientras mañana miércoles 28 comenzarán a las 8:00 de la mañana y continuarán cada dos horas, hasta las 11:30 p.m.
Desde días antes, el movimiento comienza a sentirse en los alrededores de la parroquia San Judas Tadeo, donde las labores de organización, la instalación de puestos y los preparativos para recibir a miles de visitantes anuncian la llegada de una de las celebraciones religiosas más concurridas de Ciudad Juárez.
Cada 27 y 28 de octubre, la fe reúne a familias enteras, personas que acuden a cumplir una manda y creyentes que llevan consigo alguna petición que, ante las dificultades de la vida, encuentran en San Judas Tadeo una esperanza de consuelo por ser el santo patrono de los casos difíciles.
Este año aunque se está a la espera de aproximadamente 20 mil personas, la iglesia se prepara para vivir una edición más de estas festividades de acuerdo con el vicario de la parroquia.



De acuerdo con el padre César Solís, detrás de esta tradición hay meses de preparación y cientos de manos dispuestas a colaborar, pues alrededor de 400 a 500 servidores de la comunidad participan en la organización de las actividades que va desde la preparación de alimentos hasta la logística necesaria para recibir a los feligreses, en una labor que, para el sacerdote, representa también una celebración de quienes hacen posible el encuentro.
“Así como el festejado, la familia es la que prepara todo para los invitados”, explicó al destacar que la fiesta comienza mucho antes de que lleguen los visitantes.
Los voluntarios, los comerciantes y las personas que realizan donaciones en especie son los que contribuyen con los preparativos.
Pero más allá de los antojitos, los puestos y el ambiente de convivencia, el corazón de estas fiestas se encuentra en las historias de quienes acuden al templo con preocupaciones que no siempre pueden expresar con palabras, pues detrás de cada petición puede existir una enfermedad, una dificultad económica, un problema familiar o la incertidumbre por la desaparición de un ser querido, informó Solís.

El vicario señaló que, a lo largo de su labor pastoral, ha conocido a personas que llegan con situaciones que rebasan sus posibilidades humanas y buscan en la fe una forma de encontrar tranquilidad, por lo que considera que la devoción a San Judas Tadeo va más allá de una tradición y representa, para muchos, un espacio de esperanza ante las adversidades.
“Hay situaciones que nos ponen al límite de nuestra vida, que ya no podemos hacer nada más; entonces, ante nuestra fragilidad, buscamos la grandeza de Dios”, expresó el sacerdote, quien destacó que algunas personas llegan para pedir un milagro, mientras que otras regresan para agradecer por aquello que consideran una respuesta a sus oraciones.
Una iglesias que se une por la fe y la sana convivencia
Una vez que los fieles participan en las celebraciones religiosas, la explanada se convierte también en un punto de reunión familiar, donde los visitantes pueden encontrar gorditas, enchiladas, hamburguesas, tacos, chilindrinas, pasteles y bebidas, además de juegos y artículos religiosos como rosarios, cadenas y figuras del santo, en una kermés que combina la devoción con la convivencia comunitaria.
En esta dinámica, los comerciantes que instalan sus puestos aportan un apoyo a la parroquia, aunque las ganancias de sus ventas permanecen con ellos, como una forma de respaldar también su actividad económica, mientras que la colaboración de voluntarios, autoridades y ciudadanos permite que la celebración se desarrolle como un espacio de encuentro para habitantes de distintos sectores de Juárez e incluso de El Paso.





Para este martes 27 de octubre, las misas están programadas a las 6:00, 8:00 y 11:30 de la noche, mientras que el miércoles 28, día de San Judas Tadeo, las celebraciones comenzarán a las 8:00 de la mañana y continuarán cada dos horas, hasta la última misa prevista a las 11:30 de la noche.
Con los preparativos en marcha y la llegada de miles de creyentes, la parroquia abre sus puertas a quienes buscan cumplir una promesa, agradecer por un favor recibido o encontrar un momento de paz, en una tradición que, año con año, recuerda que detrás de cada vela en ofrenda, oración o figura de San Judas Tadeo existe una historia personal que encuentra en la fe un motivo para seguir adelante.

