Una casa en la colonia Partido Romero se convierte en refugio para el arte juarense
Foto: cortesía
Una casa de ladrillo blanco con detalles rojos, sobre la calle Bolivia, en la colonia Partido Romero, una colección de pinturas y fotografías de artistas juarenses encontró un lugar para mostrarse
Una casa recuperada en la colonia Partido Romero se convirtió en Galería A Dos Cuadras, un proyecto impulsado por el escritor Alejo de la Rosa para exhibir y poner a la venta obras de artistas locales, además de recibir talleres, presentaciones de libros y otras actividades culturales.
En una casa de ladrillo blanco con detalles rojos, sobre la calle Bolivia, en la colonia Partido Romero, una colección de pinturas y fotografías de artistas juarenses encontró un lugar para mostrarse. Se trata de Galería A Dos Cuadras, un espacio que Alejo de la Rosa, escritor y gestor cultural, ayudó a poner en marcha para exhibir obras que permanecían fuera de los circuitos habituales del arte en la ciudad. El proyecto abrió sus puertas a comienzos de octubre y busca recibir tanto a creadores con trayectoria como a quienes todavía no encuentran dónde presentar su trabajo.



La idea comenzó con una colección privada de obras de artistas de la vieja escuela juarense. De la Rosa cuenta que varios de esos nombres habían perdido presencia en las exposiciones y conversaciones sobre el arte local. En lugar de mantener las piezas resguardadas, decidió convertir la casa recuperada en un sitio donde pudieran ser contempladas y también adquiridas. Sin embargo, conforme avanzó el proyecto, entendió que el problema no se limitaba a los artistas de generaciones anteriores.
En Juárez, explica, buena parte de los espacios dedicados al arte contemporáneo concentra su atención en determinadas propuestas, mientras que la pintura tradicional y figurativa, así como el trabajo de creadores que producen al margen de las instituciones, tiene menos oportunidades de exhibición. Ahí encontró otro propósito para la galería: recibir a estudiantes, maestros y artistas independientes que necesitan presentar su obra, pero que no siempre pueden esperar meses por una fecha en un museo o centro cultural.



La intención no es competir con esos recintos, sino ampliar las posibilidades para quienes buscan mostrar su trabajo. Por eso, Galería A Dos Cuadras recibe solicitudes para organizar exposiciones individuales o colectivas, de acuerdo con la disponibilidad de su calendario. No cobra a los artistas por utilizar el espacio y contempla distintas expresiones, desde pintura y fotografía hasta escultura y propuestas multimedia. Las obras que se encuentran actualmente en exhibición están disponibles para la venta.
Pero De la Rosa quiere que la casa tenga más actividad que la de una galería convencional. Su experiencia de 15 años al frente de una editorial independiente de literatura e historietas, junto con el trabajo de gestión cultural y formación artística de quienes participan en el proyecto, los llevó a pensar el inmueble como un sitio para talleres, presentaciones de libros, conversatorios y actividades culturales. También buscan aprovechar los horarios en los que otros espacios no tienen programación y ofrecer un lugar donde las personas puedan trabajar o permanecer un rato sin necesidad de consumir.


La galería abre de lunes a viernes, de 11 de la mañana a 5 de la tarde. Cuando hay inauguraciones, los viernes extiende su horario hasta las 9 de la noche, con actividades programadas de 6 a 9. Para De la Rosa, mantener las puertas abiertas durante el día también significa ofrecer un sitio accesible, con servicios básicos, donde alguien pueda sentarse a trabajar en sus documentos o simplemente pasar un rato fuera del ritmo cotidiano de la ciudad.
Quienes quieran conocer el lugar, visitar las exposiciones o proponer una muestra pueden acudir a la calle Bolivia 3, en la colonia Partido Romero, o comunicarse a través de Instagram, donde el proyecto aparece como Galería A Dos Cuadras. Ahí también se encuentran sus datos de contacto. La casa que antes permanecía fuera de la actividad cultural ahora busca convertirse en un punto de encuentro para artistas y visitantes, con espacio para obras que, por distintas razones, todavía no han encontrado dónde mostrarse.

