Solo 12 millones de empleos perdidos que caen ”como anillo al dedo”.

La otra cara de la moneda de la que muy pocos hablan es la perdida de tan solo 12.5 millones de empleos perdidos en lo que va de la pandemia, 8 empleos formales por minuto. La cifra más desalentadora que hemos escuchado por lo menos en los últimos 100 años.

Y no se trata de que Andrés Manuel López Obrador sea el mejor o el peor presidente, de que López Gatell sea bueno o malo. Se trata de que miles de mexicanos siguen  perdiendo sus empleos y cerrando sus negocios aunado a que cientos de hombres y mujeres están muriendo diariamente.

 El presidente utiliza la información del IMSS y afirma que no hemos llegado al millón de empleos perdidos. Lo dice con una sonrisa, porque la cifra es mucho menor a las estimaciones extraoficiales y también inferior a las pérdidas en otros países: en Estados Unidos, 42 millones han solicitado apoyos gubernamentales para desempleados.  

Los números de desempleados de López Obrador no tienen nada que ver con los que emanan del INEGI. Según esta institución, hay alrededor de 12 millones que han dejado de percibir ingresos.

¡Por el amor de Dios! ¡No estamos en un mundial de fútbol ni es competencia! No es el típico pretexto barato para decir que Estados Unidos está peor que nosotros. Culpo completamente al gobierno de México de no estar haciendo un mal trabajo en materia económica. ¡Lo culpo de estar haciendo un trabajo pésimo, imperdonablemente pésimo en no apoyar a los empresarios que son los que dan trabajo y generan riqueza económica!

Peor tantito, en plena crisis económica, sacaron un as bajo la manga para seguir recaudando fondos y de esta manera no frenar sus programas sociales, que, a decir verdad, solo sirven para tener cautiva a la población y generar un ejército de votos. La creación del impuesto a las plataformas digitales es una burla y una ofensa para los mexicanos. Es una ofensa para los millones de trabajadores informales que viven de ser chóferes en Uber, de sus ventas en Mercado Libre o para los repartidores de alimento en las distintas plataformas.

El error de este gobierno, entre muchos otros errores, está en no darle carácter de tragedia nacional a lo que está ocurriendo con el COVID-19, de salir todas las mañanas cual merolico a hablar sandeces. En malcopiar las equivocaciones de otros países y en tratar al pueblo de México como estúpido. Que después de dos años de haber ganado la presidencia de la república, López Obrador y compañía creen que siguen en campaña. Que con más de 12 millones de empleos todavía tengan el descaro de decir que esto nos cayó como anillo al dedo.

El gobierno que se llena la boca diciendo que son primero los pobres, sin darse cuenta se aburguesó, nos fallaron en todas sus instancias. Es un grave error que ha costado millones de empleos, que nos siguen costado y que tarde o temprano terminará por explotar.

  • M. Antonio Sáenz.
    Msaenzarredondo@hotmail.com