La Dignidad por Delante

En política, el manejo de los tiempos es un factor importante, y es determinante saber cuándo retirarse. En una jornada histórica que cimbró al país, la Alianza Federalista mandó un contundente mensaje al Presidente de la República: su retiro de la Comisión Nacional de Gobernadores, al no ser más que un ejercicio de simulación y de entrega de migajas de parte de la Federación.

“Resistir en Unidad, nuestra mayor Fortaleza” es el lema que reza esta agrupación de gobernadores de 10 entidades preocupados por un tema impostergable: la crisis de la centralización presupuestaria.

Fue Chihuahua finalmente, tierra de encuentro y de luchas, el escenario en el que hace unos días, la Alianza Federalista anunció su retiro de la CONAGO. Y es que, las peticiones ignoradas por el gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador, nos coloca nuevamente ante un gobierno que no escucha, que no entiende y que no quiere entender.

La revisión del pacto fiscal, aunado a la liberación de recursos para la atención de la pandemia en las entidades federativas, sencillamente son temas que al ejecutivo nacional en nada le sirven, para conservar el poder de un gobierno que comienza a debilitarse.

El presidente ha optado y optará, por ver al presupuesto público como su propiedad, y con esa visión patrimonialista, seguir quedándose con 80 centavos de cada peso que los estados mandan al gobierno central y utilizarlo en programas asistencialistas sin regla de operación ni evaluación.

Quien se alza todas las mañanas con el discurso anticonservador, nos demuestra que en la práctica es un auténtico centralista, muy acorde al perfil del que dice ser adversario. Más peligroso aún es esa constante postura maniquea que divide a los mexicanos entre buenos y malos según apoyen su denominada Cuarta Transformación.

Es así que los mandatarios de Nuevo León, Coahuila, Chihuahua, Durango, Tamaulipas, Michoacán, Colima, Jalisco, Aguascalientes y Guanajuato, decidieron de manera unánime abandonar la CONAGO para construir juntos, un auténtico espacio de diálogo republicano que sencillamente ya no existía en su relación con el ejecutivo federal.

La decisión se toma ante el reparto inequitativo desde la federación del paquete fiscal 2020 y ante la negativa del Pdte. de revisar el pacto fiscal, para hacerlo más justo. Entre los acuerdos de esta agrupación, encontramos la creación de un sistema de atracción de inversiones acorde a las necesidades de cada región, establecimiento de un padrón de doctores y enfermeros para la atención de la pandemia del coronavirus y la implementación de políticas públicas que promuevan el uso de energías renovables.

Existen momentos en la vida de las personas en los que deben decidir si una negociación les aporta o les resta y decidir retirarse o continuar. El gobierno de la república, al menos en el caso de Chihuahua, se topó con pared. Los gobernadores están legitimados para ver por sus estados y así lo hizo el nuestro.

Los ciudadanos estamos obligados a vigilar que los recursos se usen para lo que fueron destinados, y haya transparencia, pues la corrupción es un cáncer que carcome a los gobiernos. Pero eso no tiene nada que ver con un trato injusto desde el gobierno central. A Chihuahua se le respeta. La dignidad por delante.