“Se puso difícil, más con el COVID”. Niegan trabajo a adultos y mujeres en Juárez.

 Los ojos de Fili, un hombre desempleado de 57 años, leen con evidente impaciencia los carteles colgados en los módulos de reclutamiento laboral instalados en la esquina norponiente de la plaza cívica Benito Juárez, en el Centro Histórico de Ciudad Juárez, Chihuahua.

Está en busca de empleo, pero es rechazado en la mayoría de los 25 puestos, que lucen carpas de colores brillantes para llamar la atención y, a la vez, cubrir a las personas de los recalcitrantes rayos del sol que caen en la frontera.

En casi todos los módulos lo discriminan, sólo hay oportunidad para quienes están entre los 18 y máximo 50 años, también excluyen a personas con hipertensión, diabetes u obesidad.

Como dice, la pandemia complicó acomodarse en un empleo estable, más todavía si se posee las comorbilidades que provocan mayor vulnerabilidad en los contagios con SARS-CoV-2.

Con recelo, responde que tampoco pueden contratar a personas que tengan obesidad o hipertensión, aunque en los llamativos anuncios multicolores que exhiben en los módulos se omite la advertencia de que no hay trabajo para ella.

¿Y cómo pueden saber si los solicitantes tienen esas enfermedades? Se le pregunta a una de las reclutadoras laborales, quien prefiere omitir su identidad. “Ellos mismos nos lo dicen”, responde. En el sitio, los solicitantes no son objeto de revisión alguna, todo el proceso es verbal.

María Medina, una mujer de 56 años, deambula por el monumento a Juárez al menos tres días a la semana desde hace meses en busca de una oportunidad laboral que le dé un ingreso seguro y no la ha conseguido porque, dice, “no hay oportunidad para las mujeres”.

La situación también se vislumbra desde otra perspectiva, porque personas con obesidad, hipertensión o diabetes están trabajando durante el plazo que les dio la normatividad sanitaria y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, cuando los patrones deben descansarlos con salario íntegro.

En lo que va del año se interpusieron ocho denuncias por discriminación ante un agente del Ministerio Público adscrito a la Fiscalía General del Estado (FGE) en la Zona Norte, da a conocer Alejandro Ruvalcaba, jefe de Comunicación Social de la dependencia.