
Pasan día y noche afuera de la maquila esperando pago de su liquidación
Lo que ayer era su segunda casa, hoy es una fortaleza de resistencia
Afuera de la maquiladora Centric Parts, en el Parque Industrial Aerojuárez, cientos de trabajadores, hombres y mujeres que le entregaron años a la empresa, montan guardia, cuidando que no se lleven las máquinas.
“Aquí nos quedamos hasta que nos paguen”
Con fogatas improvisadas, cobijas y el apoyo de sus familias, los empleados de Centric decidieron no moverse de las puertas de la planta.

Tienen miedo de que las cajas y el equipo “desaparezcan” en la oscuridad, dejándolos sin nada.
Sin previo aviso, la empresa cesó operaciones, dejando en la incertidumbre a más de 800 trabajadores, así como a sus familias, que dependen directamente de ese ingreso.
Desde hace casi tres semanas, empleados mantienen guardias permanentes y un campamento improvisado frente a la planta, sobre la calle Aero Juárez y su cruce con Enrique Pinocelli, con el objetivo de impedir la salida de maquinaria e inventario, ante el temor de que la empresa retire activos antes de cumplir con sus obligaciones laborales.
Trabajadores señalaron que la vigilancia inició la noche del 25 de enero, luego de que trascendiera en redes sociales que personal ajeno intentaba sacar equipo de la nave industrial.

Desde entonces, los empleados duermen en sus vehículos, se organizan para preparar alimentos y soportan las bajas temperaturas mientras esperan una respuesta legal.
Guillermo Martínez, trabajador con cuatro años y medio de antigüedad, explicó que la empresa simplemente “se retiró de la ciudad”, dejando a cientos de familias sin sustento.
“Ya vamos para la tercera semana aquí. No es fácil, hace frío, pero estamos defendiendo lo que por ley nos corresponde”, expresó.
Los trabajadores ya iniciaron una demanda colectiva con el acompañamiento de abogados laborales, entre ellos la abogada Susana Prieto, quien ha señalado que el proceso busca asegurar los bienes de la empresa, realizar un avalúo y, de ser necesario, una subasta que permita cubrir las liquidaciones conforme a la Ley Federal del Trabajo.

Aunque las demandas ya fueron firmadas, aún falta que el tribunal laboral emita la llamada hoja de no conciliación, documento clave para que el proceso avance formalmente.
De acuerdo con la defensa legal, el procedimiento podría extenderse de cuatro meses hasta un año, pese a la presión social y la expectativa de una intervención más ágil.

