
“Yo le hice el llavero al Papa Francisco”
El comerciante habla inglés y japonés y ha hecho trabajos a figuras relevantes alrededor del mundo
Antonio Hernández Camacho, originario de ciudad Camargo, llegó a Ciudad Juárez hace cincuenta y seis años con el calado, una profesión en la que graba llaves de forma artesanal.

Arte antiguo es el nombre que Antonio le otorga a su profesión en la que ha trabajado desde hace más de 60 años y que fue heredada por su padre, un artesano que tuvo su local al frente del mítico Noa Noa.
“Yo he ido a varias partes del mundo. He ido a Irlanda, España, a Alemania y hasta a San Francisco. Fui a hacer performance en vivo”, compartió Don Antonio.
Actualmente, Don Antonio tiene un puesto ambulante delante del consulado en el que corta las llaves para grabar nombres o figuras con una segeta.
“A la gente le gusta mucho mi arte porque ya casi no hay. Se acabaron los artesanos. A los chavos ya no les interesa. Les he querido enseñar a los chavos, pero no quieren porque es muy peligroso”, agregó.
“Estoy a una cuadra antes de llegar al consulado. Aquí estamos para servirle. Abrimos a las nueve y cerramos a las tres de la tarde”, finalizó Don Antonio.

