
Familiares de víctimas de feminicidios y desaparición buscan consuelo en la oración
Foto: Jesús Molina
Decenas de familias se congregaron la mañana de este sábado en la capilla Misión de Guadalupe para participar en la misa mensual dedicada a las víctimas de feminicidio y desaparición.
El lugar se convirtió en un espacio de encuentro, reflexión y esperanza para quienes continúan enfrentando la incertidumbre de no saber el paradero de sus seres queridos.
La ceremonia reunió a madres, padres, hermanos e hijos que mantienen viva la esperanza de encontrar y tener cerca a los suyos.



Durante el evento, la integrante de la asociación civil Red Mesa de Mujeres A.C., Yadira Cortés, destacó que esta actividad representa también a aquellas personas que ya no se están físicamente para continuar la búsqueda de sus familiares desaparecidos.
Señaló que la organización ha asumido el compromiso de seguir pronunciando los nombres de hijas, madres y hermanas ausentes, manteniendo vigente la exigencia de verdad y justicia que esas mujeres no han tenido al encontrarse desaparecidas.
Cortés explicó que en esta ocasión también se sumaron integrantes del colectivo “Justicia Para Nuestros Deudos”, conformado por familiares de personas relacionadas con el caso del crematorio Plenitud.



Estas familias continúan enfrentando la duda sobre el destino de los restos de sus seres queridos, luego del hallazgo de más de 380 cuerpos que hasta el momento no han podido ser plenamente identificados.
La activista subrayó que la participación de ambos grupos refleja una misma necesidad: encontrar respuestas y acompañamiento en medio del dolor. Afirmó que las familias comparten la angustia de no conocer el paradero de sus seres queridos y de enfrentar procesos largos y complejos para obtener justicia.



Esta misa se realiza al inicio de cada mes con el propósito de brindar fortaleza espiritual a quienes continúan en la búsqueda de familiares desaparecidos o víctimas de violencia. A través de la palabra de Dios y de la oración, las familias encuentran un espacio para compartir su duelo, renovar su esperanza y reforzar los lazos de solidaridad entre quienes atraviesan situaciones similares.
Con veladoras, fotografías y plegarias, los asistentes elevaron sus oraciones con la esperanza de encontrar respuestas y reunir nuevamente a sus seres queridos. Para muchos de ellos, la fe representa una herramienta para sobrellevar la carga emocional que implica la búsqueda constante, así como la fuerza necesaria para continuar exigiendo verdad, justicia y el regreso de quienes les han sido arrebatados.

