En enero de 2024, Nelson partió de Venezuela junto a su familia en busca de una mejor vida
Nelson, un migrante venezolano de 55 años, ha vivido una travesía impresionante marcada por momentos de gran dificultad.
En enero de 2024, Nelson partió de Venezuela junto a su familia en busca de una mejor vida. Durante el recorrido, enfrentaron grandes desafíos, especialmente al atravesar la selva, conocida por los enormes peligros que implica cruzarla. Fue en ese punto donde la situación dio un giro inesperado.
“Cuando entramos a la selva, nos interceptaron los llamados ‘indios’, quienes son conocidos por secuestrar a mujeres y niñas para abusar de ellas. En nuestra caravana viajaba una niña de 11 años, y ellos intentaron llevársela. Sin pensarlo dos veces, intervine para impedirlo. Esto hizo que me pusieran una escopeta en la cabeza, cuando jalaron el gatillo, por fortuna el arma se encasquilló; fue un milagro. Sin embargo, no se quedaron conformes y me golpearon en la rodilla con la culata del arma, lo que provocó que los huesos de mi rodilla se separaran 12 centímetros. Fue algo extremadamente doloroso”, relata Nelson para Juárez Digital.
A pesar de la grave lesión, Nelson tuvo que continuar su camino con la rodilla destrozada. Cruzó países como Costa Rica, Nicaragua, Honduras y Guatemala, para llegar a la frontera.
Hoy en día, debido a su lesión, Nelson no ha logrado conseguir un empleo estable. Por ello, cada día sale a los semáforos de Plutarco Elías Calles y Calle Henry Durant, donde pide ayuda a los conductores que pasan por el lugar.