
Don Pascual, a sus 83 años, sigue luchando con una sonrisa
Su historia comenzó en 1957, cuando tenía 16 años, en su ciudad natal en Michoacán
Don Pascual es un ejemplo de dedicación y esfuerzo para todos. A sus 83 años, sigue trabajando diariamente para llevar comida a casa.

Su historia comenzó en 1957, cuando tenía 16 años, en su ciudad natal en Michoacán. Más tarde, trabajó en la construcción de cuatro presas sobre el río Grijalva, donde aprendió todo lo que sabe. Después continuó en el sector de la construcción, donde laboró por muchos años y destacó por su habilidad e inteligencia, a pesar de no haber asistido a la escuela.
“Yo solo fui a la escuela a vender paletas, nunca pisé un salón de clases, pero aunque no lo crean, yo le arreglaba problemas a los encargados de las obras en la construcción”, comenta Don Pascual con una sonrisa en el rostro.
Actualmente, Don Pascual se levanta todos los días a las 8 de la mañana para salir a vender sus productos, porque, aunque tiene una pensión, asegura que es importante tener un ingreso extra para cualquier situación.
Nos cuenta que tuvo familia, pero hace mucho tiempo que no tiene contacto con ellos. A pesar de eso, no se siente solo, ya que en su colonia todos lo conocen y lo saludan con cariño. Don Pascual es un hombre de gran corazón y frecuentemente ayuda a quienes más lo necesitan, regalando comida u otras cosas cuando puede.
Si quieres apoyar a Don Pascual, puedes encontrarlo de lunes a viernes en el semáforo de la Avenida de la Raza y Adolfo López Mateos, donde vende botas, gorros, mazapanes y paletas.



